El impacto en mi hogar

Con mis hijos Nancy Daniela y Pablo Enrique, y mi marido Carlos

Con mis hijos Nancy Daniela y Pablo Enrique, y Carlos, mi marido

Mi experiencia en la Catequesis Familiar – Guatemala

23.Octubre.2017 – Mi nombre es Nancy Paiz de Cárcamo, le escribo de Guatemala. Soy madre de Pablo Enrique, que estudia en el Centro Escolar El Roble.

Inicio felicitándoles por tan excelente recurso desarrollado para ayuda de muchas familias en tan complicados tiempos en los que vivimos. La plataforma en línea para mí fue una herramienta muy valiosa porque facilitó mi formación en los diversos temas relacionados con la catequesis que paralelamente llevaba mi hijo y en ocasiones podíamos comentar los temas y ampliar más algunos para la mejor comprensión y toma de objetivos para poner práctica.  En especial todas las sugerencias brindadas en el apartado de “Actividades para hacer con tus hijos”.

En mi vida espiritual me ayudó mucho, me considero una persona que al iniciar la formación con Catequesis Familiar no era ajena a tener una relación personal con Dios, con más de 15 años en mi crecimiento espiritual, sin embargo mucha información y detalles importantes propiamente de la Iglesia Católica los ignoraba y verdaderamente fue un excelente recurso para el aprendizaje, la meditación y la reflexión y sobre todo al final de cada tema surgía en mí el agradecimiento a Dios por el regalo tan grande al compartir conmigo tanta verdad y por el privilegio de tener hoy la oportunidad de ponerlo en práctica y compartirlo con mi familia.

En la relación con mi hijo que haría su primera Comunión benefició a tener una mayor conexión al ver mi esfuerzo por avanzar en los diferentes temas y cada día conocer más de Dios, de Jesús, de la Iglesia, de sus Sacramentos, etc. y pude ver en mi hijo la alegría que le iba causando que yo también me ocupara de conocer de Dios como él lo estaba haciendo y poder comunicarnos mejor sobre todo lo aprendido y principalmente el compromiso que iba representando para ambos saber tantas verdades para ponerlas por obra en nuestras vidas en el día a día.

En mi familia en general ha sido de gran aporte todo los aprendido porque varios recursos que me parecían interesantes e imposibles de quedármelos sólo para mí los pude compartir con mi esposo, con mi hija y algunos familiares (cuento con muchos familiares protestantes).  Al final cuando alguien toma el compromiso en una familia de formarse y conocer más de las verdades de Dios y conocer aún más de la Iglesia se vuelve el inicio de un cambio en toda la familia y la plataforma de Catequesis Familiar por lo amigable y la flexibilidad de horarios para su acceso se convirtió en nuestra mejor aliada para prepararnos todos para el gran día de la Primera Comunión de nuestro hijo.

Un gran legado de este año de formación fue el aprender a valorar el gran regalo del que gozamos como católicos “La Santa Misa” y su sentido de trascendencia en la educación en la fidelidad, aprendimos a serle fiel a Dios antes que todo.

Hoy abiertamente puedo decir 100% recomendable Catequesis Familiar para todos los padres de familia que aún están pensando si toman el compromiso, les animo a que tomen el reto, sus familias verdaderamente se los agradecerá y cada minuto que se invierte no queda en vano, las recompensas vienen al ver el crecimiento espiritual del que gozará toda la familia.  Y a ustedes como los desarrolladores de este proyecto ánimo y sigan adelante con gran entusiasmo que la mies es mucha y hay gran necesidad y estoy segura que ustedes están llegando a muchos necesitados.

 

1 Comentario

  • Publicado 29 October 2017

    Monica

    Gracias Nancy;

    tuve la oportunidad de compartir contigo y estar juntas en este aprendizaje. Siempre se aprende y creo que la formación nunca acaba, siempre encontraremosa algo nuevo y experiencias nuevas.

    Me alegra sobremanera el que hayas compartido con tu familia y familiares lo que ibas conociendo, encontraste la moneda que se te había perdido y quisiste compartir esa alegría con quienes te rodean.

    Mil felicitaciones, Nancy. Que alegría por haberte conocido.

    Un abrazo,

    Monica

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